“Vegano”, o “vegan”, es una palabra que identifica a la comida que no contiene ningún derivado animal. Son excluidos: carnes, pescado, leche,  quesos, yogurt, huevos y miel.
La alimentación vegana – rica y saludable – está fundamentada en: cereales (fideos, arroz, avena), verduras (toda clase; incluso papas, zanahorias, chiles pimientos, etc.), legumbres (frijoles, lentejas, soya…), frutas, semillas y nueces.

Por los animales

La alimentación vegana rechaza los frutos de la explotación y sufrimiento animal. Los animales, tal como nosotros, sufren al ser sacrificados, puestos en jaulas o descuartizados para satisfacer nuestros gustos.
La cocina vegana es una practica no-violenta que elimina el abuso y la violencia en nuestra necesidad cotidiana de alimentarnos.

Por nuestra salud

Colesterol, cáncer al colon, obesidad, son solo tres de las muchas amenazas para nuestra salud provocadas por una alimentación abundante en carnes, lácteos y grasa animal.
Por el contrario, es perfectamente posible seguir una alimentación balanceada y completa utilizando fuentes meramente vegetales.

Por nuestros hermanos y hermanas

El 36% de la producción mundial de cereales es destinado a la alimentación de los animales que acabarán en nuestros platos. Por cada kilo de carne de res se necesitan hasta 10 kg de cereales.
En la historia de nuestro planeta nunca antes se había destinado tantos millones de animales a la producción industrial de carne y a la vez tantos millones de seres humanos padeciendo hambre.
La idea de la alimentación vegana es que en el mundo hay recursos suficientes para satisfacer las necesidades de todos, pero no la codicia de pocos.

Por el medio ambiente

El consumo de carne implica la destrucción de las selvas vírgenes para hacer campos de cereales. En muchos paises del mundo ya no queda mucho de los bosques originales.
La alimentación cárnea, los biocombustibles y los monocultivos de exportación son los principales responsables de la destrucción de la vegetación que desde el principio del mundo ha cubierto la superficie de nuestro planeta.
Un consumo de carne a los niveles del “Norte del mundo” es simplemente insostenible.
El estilo de vida vegan reduce el impacto ambiental y la violación de la Madre Tierra.